Sr. Ministro de Economía de la Provincia, Dr. ángel Sciara:
Bienvenidos a nuestra provincia: la provincia que hace que la Argentina pueda; la provincia del federalismo, de la producción; la provincia que intenta un cambio fundamental en la manera de hacer política, la manera de gestionar y aprender las necesidades de los ciudadanos.
Este evento, esta Primera Jornada Federal de Juego Responsable es una muestra de ello. No es fácil para mí decir palabras distintas a las que ya han expresado mis predecesores. Sin embargo, déjenme ensayar algunas ideas acerca de este hecho cultural que es el juego, como lo seńalaba el Dr. Capiello.
El hombre como ser lúdico, el hombre como homo-sapiens a veces parece dejar de ser sabio y cae en distorsiones, transgresiones y errores. El juego aparece en la cultura que se crea, que se hace, es un fenómeno social que se construye. El juego aparece de distintas maneras en el hombre. El juego aparece como el deporte. Inventamos juegos deportivos permanentemente. Hay viejos juegos, como el juego de pelota de los aztecas que se convierte después en otros juegos como el criquet, el croquet y bienvenido sea el invento, la creación, la regulación de estos juegos.
El juego aparece como conciencia y entonces tenemos los juegos más simples que juegan nuestros hijos, el ludo, las damas y el ajedrez. En las damas se trata de ver quien le puede ganar a la dama, cuántas movidas se pueden hacer. Luego se inventa una computadora que le puede ganar a la dama o al ajedrez y entonces avanzamos incluso en mejorar el juego y mejorar la computación. Pero también la ciencia utiliza el juego, y entonces (y los economistas lo sabemos muy bien), encontramos a Von Newman y Borgestein creando la teoría de los juegos, y a John Nash, aquel de la mente brillante que recompone la teoría del juego y avanza jugando para tratar de encontrar cómo se resuelven los problemas a través de la cooperación y de la solidaridad.
Pero también tenemos el juego como negocio, como decía Alfredo. El mercado del juego. Y con este mercado aparecen también ciertas transgresiones, efectos no deseados como el lavado de dinero. Y también eso se está tratando con total responsabilidad y bienvenido sea que así lo hagamos. Pero lo último que aparece y que nos convoca, es el juego como enfermedad, el juego como adicción, el juego compulsivo. Quizás no sea lo relevante la cantidad de jugadores compulsivos o enfermos por el juego. El problema es la calidad. Existen personas que son adictas o enfermas en ese sentido. Y esto me trae a la mente, y quizás sería interesante ponerlo en la bibliografía básica, la lectura obligada para muchos de nosotros y de ustedes de El Jugador de Dostoievski. Si alguien quiere saber lo que es la compulsión del juego hay que leer a Dostoievski. Es una novela muy corta, pero ahí está con total crudeza, con total dureza, con total gravedad, lo que significa el juego, las transformaciones personales e individuales, las transformaciones sociales que se generan a partir de la compulsión por el juego.
Evidentemente éste es el punto que tenemos que atacar, que tenemos que mejorar, que tenemos que trabajar y por eso estamos aquí, por eso ustedes están aquí y bienvenido sea. Algunos avances se han hecho: la incorporación del autoexcluido no es un tema menor. Evidentemente, incluso trata de dignificar a la propia persona que se reconoce como adicta y temiendo las consecuencias de esa adicción, acepta y se predispone para ser autoexcluido en las casas de juego.
Creo que tenemos que seguir avanzando en ese sentido y tenemos que compartir las responsabilidades que les cabe al Estado, a los particulares y a los empresarios acerca de tomar el juego como un negocio, pero que ese negocio respete ciertas reglas, y creo que las reglas que tiene que respetar no son las reglas del mercado. Las reglas que debe respetar ese negocio son reglas sociales, reglas que tienen que ser impuestas por el Estado pero definidas desde un punto de vista social, consensuadas entre todos los involucrados.
El Estado, ustedes e incluso los jugadores, porque si el mercado llega a ser el rector del negocio del juego podemos terminar muy mal. En este sentido, como en otros, el mercado no se auto regula. El mercado trata de generar cada vez más y más juego independientemente de los aspectos que deben ser cuidados y que estamos cuidando.
Nuestro gobierno en este sentido trabaja, a través de nuestra Caja de Asistencia Social, de nuestra Lotería, con Alfredo y con todo su gran equipo, para tener un mejor mercado del juego en la provincia de Santa Fe. Evidentemente también es un negocio y tratamos de hacer buenos negocios con el juego. Por eso estamos en relaciones con Uruguay, seguramente habrá relaciones con otros países para ver de qué manera uno podría exportar el juego como negocio, el juego como mercado, pero siempre garantizando la calidad y las reglas de manejo de este mercado.
También estamos dando a los recursos que provienen del juego un uso social intenso, profundo e importante. Nuestros recursos van a cultura, van a educación, salud, deportes, desarrollo social. Es decir, tratamos de mejorar permanentemente no solo la cantidad sino también el destino de esos recursos. Por esa razón, esta convocatoria, esta Jornada Federal, este trabajo de ustedes acerca de discutir la responsabilidad social empresaria y la búsqueda de un pueblo responsable nos parece de suma importancia: lo hemos acogido con total beneplácito y esperamos que las conclusiones sean realmente buenas en el sentido de avanzar en la incorporación de una mejor calidad en el juego que tenemos en la provincia de Santa Fe y el país.
Sr. Ministro de Salud de la Provincia de Santa Fe, Dr. Miguel ángel Cappiello:
Sean todos bienvenidos a esta provincia, que es la provincia donde nació el federalismo. La provincia (y la ciudad) donde estuvo el primer manifiesto de constitución nacional del Brigadier Estanislao López; donde se juro por primera vez nuestra Constitución en 1853; y donde se reformó la constitución nacional en 1994. Pero esta provincia, con su historia y su riqueza, tiene algo que la caracteriza y la ubica a la altura de las circunstancias. Tiene un pueblo maravilloso que trabaja solidariamente, se junta generando redes y permite que podamos avanzar en un cambio fundamental en el trabajo.
Cuando empezamos a trabajar en conjunto con las autoridades de la Lotería, sabíamos que el juego es un hecho que uno hace voluntariamente. Es un hecho cultural que permite la sociabilización y los vínculos, pero que también puede llegar a ser un problema de salud sumamente importante. Por eso la ley vigente en la provincia ordena publicitar que el juego compulsivo dańa la salud. Pero tal como también decía el Vice-presidente Cecchi recién, las leyes solas no son suficientes para evitar los problemas que genera esta adicción, que no es una adicción a sustancias, pero que igualmente genera dańos a la salud cuando el juego es compulsivo. Por eso hemos capacitado a mucha gente en la provincia, al menos en tres de los cinco nodos en los que hay casinos.
Estamos haciendo una gran promoción en todo lo que significa el juego responsable. El domingo pasado en esta ciudad, y muy cerca de aquí, se corrió la competencia del TC 2000. Nuestras promotoras estuvieron allí dando información, volantes a todos los presentes para que sepan cómo deben comportarse ante esta situación. Sé que hay registros, lo decía Alfredo Cecchi, sobre la provincia de Santa Fe y seguramente debe haber en otras Provincias, pero creo que esta Primera Jornada Federal, más allá de todo lo que puedan debatir y trabajar sobre la responsabilidad social, resulta absolutamente indispensables para poder llevar adelante los hechos que permitan evitar los dańos que causa el juego compulsivo: la creación de una gran red de redes que nos involucre a todos.
Cuando uno trabaja en red trabaja en el lenguaje de los vínculos, de las asociaciones y asume la heterogeneidad. Nada de lo que pasa en un punto de la red es ajeno a otro punto. No hacen falta más legislaciones, hace falta tener conciencia empresarial, conciencia del Estado, responsabilidad ciudadana para poder todos disfrutar del juego y que éste no nos genere problemas que después tengamos que lamentar.
Hace mucho tiempo se escuchaba hablar sobre los suicidios que se producían después de haber perdido fortunas en un casino. Hoy no queremos escuchar eso. Los periodistas preguntaban cómo es posible que haya un cajero automático allí. Se podrá discutir si estas normativas deben ser cambiadas. Pero lo que sí debemos discutir es cuál es nuestra responsabilidad como Estado, los empresarios en su responsabilidad social y los ciudadanos como ciudadanos. Aquellos que tenemos que hacer la solidaridad, y cuando hablamos de solidaridad, decimos que cada uno es responsable por el otro. Nosotros tenemos que dar todas las herramientas necesarias para evitar el juego compulsivo. Pero también tenemos que tener nuestra propia responsabilidad para evitar esta adicción que genera dańos y denigra a la condición humana.
Por eso estamos muy contentos de estar aquí, de haber trabajado más allá de los beneficios que el juego da al Ministerio y a los otros Ministerios cuando se reparten utilidades que permiten acciones de salud, pero fundamentalmente nuestro compromiso es con la gente. Toda la gente aquí presente no es poca (tampoco es mucha), pero necesitamos cada vez más ir entre todos caminando hacia esa sociedad, en un país que nos permita disfrutar del juego pero como un hecho voluntario y popular. Un hecho que sociabiliza, un hecho que genera vínculos y fundamentalmente, que genera una sociedad cada vez mejor que merezca ser vivida por todos los argentinos. ¡Muchas Gracias!.
Roberto Lopez
Buenos días a todos y a todas. En nombre de la Asociación de Loterías Estatales Argentinas quiero poner especial énfasis en la presencia de los seńores Ministros de Economía y Salud Pública, que jerarquizan y prestigian este Seminario.
Funcionarios de las distintas loterías estatales; funcionarios de la hermana Republica del Uruguay, empleados que atienden esta problemática: Nos reúne hoy aquí una temática que ha sido abordada en los últimos ańos con un alto nivel de compromiso por las loterías estatales argentinas.
La promoción de una gestión responsable de los juegos de azar y la responsabilidad social a través de la capacitación permanente de los recursos humanos en nuestras organizaciones, sumándose a las presentes Jornadas Federales de Juego Responsable y a los proyectos que ALEA propone a tales efectos.
En sus 40 ańos de vida, ALEA ha legitimado la cultura organizacional del pleno respeto hacia sus grupos de interés, entendiendo a la comunicación y a la capacitación como los ejes fundamentales en la implementación de las políticas de responsabilidad social corporativa y juego responsable.
Nos proponemos redoblar la apuesta reforzando el compromiso ético asumido, entendiendo que el mero cumplimiento de la ley resulta insuficiente en los tiempos que corren. Creemos que en nuestros grupos de interés exigen un cambio a nivel global que impulse acciones cuyo fin último sea el bienestar de la comunidad, integrándose a la misión y visión institucional de comercializar productos lúdicos de una forma responsable y transparente.
Hoy los prestigiosos ponentes de este Seminario, con su vasta experiencia y destacada participación en distintos organismos nacionales e internacionales, nos pondrán al corriente de los diversos y mejores métodos para la implementación de políticas de responsabilidad social y gestión responsable del juego, adecuadas a cada contexto laboral, sociocultural y político.
Este intercambio de información nos permitirá contar con las herramientas necesarias para brindar una protección al público en general y promover el sano entretenimiento. La implementación de estas políticas, que generen valor agregado en nuestros empleados, proveedores clientes y público en general, es una muestra patente de la convicción que existe en las Loterías, a favor del fortalecimiento del Estado, tanto en lo que hace a su gestión interna como también lo referido a su importante rol como regulador de la actividad, ya que se reconoce como imperiosa la necesidad que las políticas económicas y sociales de los organismos oficiales se vinculen expresamente con el desarrollo y fomento de la responsabilidad social empresaria y el juego responsable.
Por último quiero también destacar y agradecer a la Lotería de Santa Fe por todas las atenciones que hemos recibido en esta hermosa provincia. Agradecer a todos los ponentes, y tratar de transmitir las experiencias a todos los funcionarios de todas las loterías nacionales para que cada una en su jurisdicción ponga lo mejor al servicio del bien público.
Alfredo Luis Cecchi, Vicepresidente Ejecutivo de la CAS-Lotería de Santa Fe:
Tras las referencias protocolares, el Vicepresidente Ejecutivo de la CAS-Lotería de Santa, ofreció a los participantes del evento su "bienvenida a tierra santafesina; a la tierra de la mejor cerveza del país; a la tierra de la mayor producción y productividad de soja; a la de la mayor cuenca lechera argentina; a la que ofrece los más sabrosos dorados, bogas y surubíes; en fin, a la tierra de un pueblo que – como seguramente todos a los que representan esta pléyade de banderas de las provincias argentinas y de América – sus mujeres y hombres suscriben mayoritariamente los valores de la cultura del trabajo. No obstante ello, Santa Fe constituye también uno de los mayores mercados lúdicos del país.
Tanto es así, que nuestra Lotería de Santa Fe duplicó en los últimos tres ańos sus ingresos y utilidades; en 2010 recibió cerca de 600 millones de apuestas en los juegos que administra; ingresaron a sus arcas más de 1.500 millones de pesos, los que dejaron utilidades por 220 millones de pesos que fueron debidamente depositados en cuentas oficiales de los Ministerios de Salud Pública, Educación, Innovación y Cultura, Trabajo, y Promoción Social.
En el primer trimestre de este ańo, nuestros ingresos totales aumentaron el 32%; las apuestas recibidas lo hicieron en el 11%; mientras las utilidades significaron un 40% más con respecto al mismo período del ańo anterior, y no es exagerado afirmar que en los tres casinos radicados en la Provincia, se mueven más de mil millones de pesos por mes.
Y según el Mapa del Juego que acertadamente confeccionó ALEA el ańo pasado, las cifras que significan la magnitud del juego son proporcionalmente similares a las de otras provincias argentinas, y creemos necesario exponerlas así, con absoluta claridad, para que podamos dimensionar con realismo la verdadera importancia económica, social y cultural del mercado lúdico argentino, que se ha visto expuesto en los últimos ańos a un crecimiento considerable.
Y como todo desarrollo e incremento de la actividad económica, también el desarrollo del mercado lúdico conlleva cosas positivas y otras no tanto.
Entre estas últimas, la compulsión hacia el juego, que ha sido definida como enfermedad por la Organización Mundial de la Salud, es una de las que más nos preocupa y nos ocupa: por eso las Loterías Estatales de Argentina venimos de aprobar 15 días atrás, en nuestra reunión de Junta Ejecutiva en San Luis, incluir en el orden del día de la próxima Asamblea Anual de la Institución a realizarse en mayo en Santa Rosa de La Pampa, la constitución de una Comisión Federal Permanente de Juego Responsable, como ámbito de estudio y reflexión para que todos nuestros recursos humanos y técnicos dispongan de la información necesaria a la hora de fijar e implementar políticas públicas.
Nos consta que ha sido una preocupación constante de las Loterías Estatales en los últimos ańos, el generar los mecanismos necesarios para implementar políticas de prevención hacia el juego compulsivo, y seguramente esa misma responsabilidad nos ha llevado a todos a esta masiva participación en este evento.
El primer paso para superar cualquier problema u obstáculo, es asumirlo, y nosotros reconocemos que existe juego compulsivo.
El segundo paso, es dimensionarlo en su justa magnitud: ni ignorarlo, como pretenden los que creen que con la enfermedad se puede lucrar, ni exagerarlo, a lo que tienden quienes creen que la realidad se cambia por decreto.
Y en la tarea de desmistificar la cuestión del juego compulsivo que, – reitero – no ponemos en duda ni su existencia ni su importancia, debemos afirmar que epidemiológicamente no se podría decir que tenga una prevalencia significativa frente a otras cuestiones de la salud pública, pero aunque sean relativamente pocos los que lo padecen en mayor o menor gravedad, debe el Estado asumir un rol activo como garante de la salud con un concepto integral y universal.
En esa realidad, en nuestro Programa de Autoexclusión, durante el segundo semestre de 2010 tuvimos un caso cada casi 20.000 ingresantes a los casinos, lo que dimensiona en su real significación el impacto de quienes asumen la necesidad de autoimponerse barreras a su conducta.
No obstante, y a pesar de esa baja incidencia epidemiológica, las Loterías Estatales estamos convencidas en la necesidad de profundizar y fortalecer nuestros Programas de Juego Responsable, porque no nos alcanza con explotar comercialmente los juegos que administramos, y combatir los bolsones de juego clandestino que aún restan. La participación que del Estado se demanda es más abarcativa, más comprensiva, más profunda, más compleja, y debe ser sustentable en el tiempo.
Por eso estamos aquí. Para expresar propuestas, narrar experiencias, y formular lineamientos que, a no dudar, serán de utilidad para todos los que tenemos que implementar políticas públicas en defensa de los derechos y la salud del pueblo.
Finalmente: mi agradecimiento a todos por vuestra participación, en particular a aquellos que se movilizaron desde el exterior o de zonas internas lejanas, y mi reconocimiento al personal tanto de ALEA como de Lotería de Santa Fe por el esfuerzo y el empeńo que pusieron en la organizaron la Jornada.
¡¡¡Feliz estada en Santa Fe, y provechosas y útiles deliberaciones!!!."